La Salve Regina: rezar la Salve, con su texto en español y en latín
La Salve Regina es una antífona mariana del siglo XI que empieza «Dios te salve, Reina y Madre de misericordia». Se reza al final del día y después del Rosario, y es una de las cuatro antífonas marianas de la Liturgia de las Horas. Cada advocación de la Virgen tiene su Salve, y la romería de la Virgen de la Cabeza canta una Solemne Salve en Andújar.
Redacción Virgen de la CabezaPublicado el

Ficha de la oración: Salve Regina
- Oración
- Salve Regina
- Origen
- Antífona mariana del siglo XI, de autor discutido; San Bernardo añadió la invocación final
- Texto según
- Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica (2005), apéndice de oraciones
¿Cuál es el texto de la Salve Regina?
El texto de la Salve Regina en español es el siguiente, según el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica de 2005.
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos;
y después de este destierro,
muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡Oh, clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!
La Salve Regina en latín
La Salve Regina en latín, la lengua en que se escribió, dice así, según Wikipedia.
Salve, Regina, Mater misericordiæ,
vita, dulcedo et spes nostra, salve.
Ad te clamamus exsules filii Hevæ,
ad te suspiramus, gementes et flentes,
in hac lacrimarum valle.
Eia, ergo, advocata nostra, illos tuos
misericordes oculos ad nos converte;
et Iesum, benedictum fructum ventris tui,
nobis post hoc exsilium ostende.
O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria.
¿Cuál es el origen de la Salve Regina?
El origen de la Salve Regina está en el siglo XI, y su autor es discutido, según Locus Mariologicus. Tres autores se la disputan: el monje alemán Hermann von Reichenau, llamado Hermano Contracto; Ademar de Monteil, obispo de Le Puy; y Pedro de Mezonzo, obispo de Compostela. Durante un tiempo se atribuyó a San Bernardo de Claraval, pero San Bernardo solo añadió la invocación final, «O clemens, o pia, o dulcis Virgo Maria», según Wikipedia. Los cistercienses, los dominicos y los franciscanos extendieron su uso.
¿Cuándo se reza la Salve Regina?
La Salve Regina se reza al final del día y después del Rosario, según Locus Mariologicus. La Salve Regina es una de las cuatro antífonas marianas de la Liturgia de las Horas, junto al Alma Redemptoris Mater, el Ave Regina Caelorum y el Regina Caeli. Wikipedia atribuye al papa Gregorio IX, en el siglo XIII, la norma de cantarla al final de las Completas, la última oración del día, y recuerda que los monjes la cantaban antes de dormir.
¿Por qué cada advocación tiene su Salve?
Cada advocación tiene su Salve porque la devoción a la Virgen en cada lugar ha creado una Salve particular para su imagen, según Wikipedia. La Virgen de la Cabeza tiene la suya: la Salve de los Monteros, compuesta por Jaime de Foxá, que la Cofradía Matriz destaca entre las oraciones escritas a la Virgen a lo largo de los siglos.
La Salve Regina y la Virgen de la Cabeza
La Salve Regina y la Virgen de la Cabeza se encuentran en la romería, cuando Andújar recibe a las cofradías con una Solemne Salve.
- El viernes de la romería de la Virgen de la Cabeza, la recepción de las cofradías en Andújar termina con una Solemne Salve en el Ayuntamiento.
- La Cofradía Matriz destaca la Salve de los Monteros, de Jaime de Foxá, y publica la oración a la Virgen de la Cabeza en su web.
- La Salve cierra muchas veces la oración de la noche a la Virgen María, después de las Completas.
Preguntas frecuentes sobre la Salve Regina
Las preguntas frecuentes sobre la Salve Regina tratan de su autor y de cuándo rezarla.
¿Escribió San Bernardo la Salve Regina?
No, San Bernardo de Claraval no escribió la Salve Regina, aunque se le atribuyó durante un tiempo; según Wikipedia, solo añadió la invocación final.
¿Se puede rezar la Salve Regina en cualquier momento?
Sí, la Salve Regina se puede rezar en cualquier momento, y la tradición la reza sobre todo al final del día y después del Rosario.